Víctor A. Aguilar-Garay, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México Wenceslao F. Mijangos, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México Juan C. Moreno-Rojas, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México Damaso Hernández-López, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México Teresa M. Casares-Bran, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México Guillermo Díaz Terán-Aguilera, Departamento de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular, Hospital Regional General Ignacio Zaragoza, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Ciudad de México, México


Antecedentes: El aneurisma de la arteria renal es una anormalidad vascular poco frecuente, la segunda en frecuencia de los aneurismas viscerales, se presenta en el 0.09% de la población general, la edad de presentación es a los 50 años, predominio en el sexo femenino, más frecuente del lado derecho. La localización más común es parenquimatosa de tipo sacular. La tasa anual de crecimiento es de 0,06-0,6 mm por año. Aunque son asintomáticos, el 70% se asocia a hipertensión arterial como primera manifestación. Los factores que predisponen a la ruptura son considerados indicación absoluta para manejo quirúrgico convencional o endovascular. El manejo endovascular ha presentado una evolución constante, siendo una alternativa viable con una baja morbimortalidad. La embolización con material liquido o metálico o la exclusión con stent son opciones con demostrada efectividad, sin embargo, dependen de la disponibilidad de cada centro hospitalario. Objetivo: Presentamos el caso de una paciente hipertensa con el diagnóstico incidental de un aneurisma de la arteria renal derecha. Resultado: Se resolvió vía endovascular por contar con criterios de ruptura, presenta buena evolución posquirúrgica, se realiza seguimiento con ultrasonido renal sin evidencia de flujo en aneurisma.



Keywords: Aneurisma arteria renal. Endovascular. Exclusión. Embolización. Stent.